La función esencial del comunicador social se mantiene, pero el presente exige nuevas actitudes y en el horizonte se visualizan nuevos desafíos. Una de estas exigencias es cómo asumir las nuevas tecnologías. Esta actitud no es simplemente desde la dimensión técnica sino también desde la dimensión conceptual y ética.

Las Nuevas Tecnologías han cambiado la forma tradicional de los medios de comunicación social, al mismo tiempo que han entrado en la cultura moderna de una forma rápida y dinámica.

La concepción de la información, del medio y del perceptor deben ser abordados desde un contexto cambiante. Juan Pablo II señala: No se exagera al insistir en el impacto de los medios sobre el mundo actual. El surgimiento de la sociedad de la información es una verdadera revolución cultural, que transforma a los medios en “el primer Areópago de nuestra época” (Redemptoris Missio, 37), en la cual se intercambian constantemente ideas y valores.

A través de los medios de comunicación la gente entra en contacto con personas y acontecimientos, y se forma sus opiniones sobre el mundo en el que vive. Incluso se configura un modo de entender el sentido de la vida.

Para muchos su propia experiencia vital es en gran medida una prolongación de la experiencia de los medios de comunicación (cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Aetatis Novae, 2).

En este contexto surgen algunos temas para la reflexión.

Uno de ellos es la globalización. Además de actualizar los principios planteados por Marshall McLuhan implica la elevación de la conciencia del hombre a un mundo globalizado. No obstante, es necesario reflexionar sobre: ¿Quién establece los parámetros que conforman esa ciudad global? ¿Cuáles son las condiciones para participar? ¿Son simplemente limitaciones técnicas?

Por otra parte están los nuevos paradigmas culturales, los cuales nos permiten hablar de una cultura de la tecnología. Ella está cambiando los referentes de la cultura actual. La industria cultural está asumiendo otros espacios impensables hace algunos años y es evidente, que contamos con nuevas formas culturales.

Estamos ante una transformación del ver y del hacer impulsadas por la tecnología. Esto genera nuevos códigos de comunicación que responden a las nuevas realidades de la comunicación replanteando los clásicos modelos comunicacionales; imponiéndose la necesidad de reflexionar y profundizar en nuevos elementos de la comunicación.

Preguntas de estudio para la siguiente sesión:

¿Cuál es el papel del comunicador en el proceso de transmisión de información sobre el cambio tecnlógico?
¿Cuál es el tema que más te obsesiona sobre el futuro de la comunicación ante la muerte de los medios convencionales empresa-consumidor?